Si quieres, serás jefe. Tal vez no hoy ni mañana, sino cuando llegue la hora. Cuando tu vida sea recta como un tallo de junco y sencilla como el canto de la alondra. Un jefe no es aquel que quiere mandar, dirigir, imponerse. Ni el que da órdenes para hacerse obedecer. Ni el que prohibe o permite; el que censura o alaba; el que premia o castiga. Un jefe es mucho más. Un jefe es el que sin quererlo ni saberlo, atrae hacia el a los demás. Es aquel cerca del cual nos vamos a sentar. Es al que escuchamos y seguimos porque descubrimos que hay en el una fuerza que nada puede destruir; que su vida es recta y sus acciones sencillas. Siempre el mismo, sencillo, como su mirada tranquila que parece venir de muy lejos e ir más lejos aún, hasta el fondo de los corazones y más allá del horizonte. Un jefe ... Qué bueno seria tener un jefe cuando estamos cansados. Alguien que nos ayudara a pensar. que nos ayudara a decidir y a la que pudiéramos seguir. Pero los jefes son pocos. Al...