La guardia de Seguridá (Chamame- Letra y Música de Mario Millán Medina)
Correntino soy señores; soy soldado ‘e los mejores; trabajo de mil amores en la Guardia Seguridad. Sepan todos los oyentes que al hijo de Corrientes lo respeta ya la gente por nacer autoridad. Estoy firme en mi puesto y mi mayor aspiración es llegar a ser sargento, sargento de la escuadrón. Mi uniforme bien plancheado, los botones bien lustrados, mi pistola y mi sable desde lejos nicó ha de brillar. “Sean eternos los laureles” por la hoja de mi sable está escrito bien clarito que se entiende bien demá, y si a alguno le castigo, “Sean eternos los laureles” esa frase bien marcada por su lomo ha de quedar. La ley co ‘e la que te castiga, por mi intermedio te dá sablazo. Yo te lo fajo por la costilla pero es la ley la que te castiga. A los yanke y a los bolche si los llego por allí a encontrar, le voy a pegar una sableada para que se dejen de bochinchear.