Empezó la guerra, él era casi un niño, apenas tenía dieciocho años recién cumplidos. Le dieron un día todo el equipo, un fusil con bayoneta, bombas y otros artilugios para matar en otras guerras a otros soldados desconocidos. Ese niño soldado no sabe, que aquellos que mandaron hacer la guerra, por causas injustas, manchando con sangre, amores y aldeas, quemaron las casas de todos los pueblos, matando a sus hijos, con ruinas de muerte dejaron su pueblo todo destruido. En sus ojos se veía un niño asustado y sorprendido, iba marchando despacio a lo largo del camino, pues él muy bien sabía, que si pisaba una mina, se quedaría malherido. Cae la noche en el silencio, y mientras suena la metralla, los sonidos de la guerra en su cabeza estallan. Se oyen gritos y alaridos de los soldados heridos, y cuando todo está en la calma, tiene helada toda su alma. Un niño pasa corriendo, pero una bala perdida, le ha dado en el corazón y se muere en el camin...